Cosechas del verbo estar

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David Nash
Nacer con el mundo implica no sólo la percepción monstruosa del objeto sino también la extrañeza de estar en el mundo. Una intuición que convierte al sujeto de la percepción en un prójimo de sí mismo, en el otro que decimos cuando decimos nosotros. Principio de la deriva pero, también, principio de la participación entre los mortales que, si no fuéramos semejantes, seríamos un puro desperdicio, una lástima irredimible. Y esta constatación de ser un prójimo y la sorpresa de estar en el mundo nos permiten romper con la vectorialidad del tiempo y percibir un infinito, una eternidad que no se despeña en su recuento vertical. La eternidad es una forma de estar, no un futuro.
" Entre la poesía y el conocimiento" de Ramón Xirau Aporte de Andrea Villar

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