Jeanne Hersch

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Escribe Jeanne Hersch* en el año 1946:
"En lo que el hombre experimenta o inventa hay siempre una parte de indefinido por donde se introduce el infinito. El infinito hincha como un fuerte viento la vela de todo esfuerzo humano. Pero en el arte se trata de encarnar, y toda encarnación es limitada. Será, pues, necesario que la renuncia al infinito en el proceso de la encarnación le confiera una especie de presencia en el seno de la obra limitada, que lo que ha sido sacrificado hable por su ausencia. El ascetismo de la forma se convierte así en un valor expresivo de lo que la forma no puede ni debe contener"
Jeanne Hersch
*Jeanne Hersch (Ginebra, 1910-2000) filósofa, escritora y traductora, estudió en las universidades de Ginebra, Heidelberg, Friburgo de Brisgovia—donde fue discípula de Heidegger—y París. Asistente de Karl Jaspers, publicó su primer libro L’illusion philosophique, en 1936. En 1966 fue nombrada directora de la División de Filosofía de la Unesco. Más tarde, en 1970, sería designada representante de Suiza ante el consejo ejecutivo de aquella institución. Entre sus más importantes obras se cuentan Le Droit d’être un homme (1968) y L’étonnement philosophique (De l’école Milet à Karl Jaspers).

1 comentario:

sergio astorga dijo...

Mirta, interesantísima reflexión, casi mística, de la relación entre el hacer artístico y la trasendencia o infinito o divinidad, siendo asistente de Karl Jaspeer y su existencialismo es de esperarse.
El ser y su hacer, arrojado al mundo.
Un abrazo exahusto, no das tregua.
Sergio Astorga